
Pastor Joachim Heina de Gais en Suiza
La invitación se había cursado hacía un año. Una amable señora había leído un libro sobre Diospi Suyana y organizó la visita del médico misionero. 45 minutos pasaron volando. Entonces el pastor se pone delante del micrófono: «¡Lo que acabamos de oír, ninguno de nosotros podrá olvidarlo jamás!». Las 85 personas presentes asienten.
Poco después de las 12 del mediodía, el viaje continúa hacia una parroquia de Flaach, en el cantón de Zúrich. «La historia de Diospi Suyana tiene el potencial de animar a las comunidades de toda Europa», dijo el dinámico pastor en su despedida. Algo de eso hay.













