
Para un maratoniano y para un camión
¿Has corrido alguna vez un maratón en la distancia completa? Es decir, 42,2 kilómetros. Si es así, sabrás que los últimos 200 metros son duros. Esta sabiduría se aplica a todo el mundo. Personas, animales y camiones.
Ayer, un camión que transportaba nuestro nuevo TAC llegó a la entrada del hospital misionero. Y ahora -espero que estéis cómodamente sentados- después de 930 kilómetros, el camión se averió en los últimos 200 metros. Apagado. Roto. Los dos conductores tuvieron que pasar dos horas reparando el camión en medio del cruce frente al hospital. Y tuvieron éxito durante todo el trayecto.
La costosa pieza se descargó por la mañana. Una vez instalada, podrá utilizarse nuestro tomógrafo. El aparato de 64 líneas es totalmente nuevo y tiene una exposición a la radiación para nuestros pacientes significativamente menor que nuestro antiguo aparato. Aunque ayer llovió en las montañas, la comunidad Diospi Suyana estaba de muy buen humor. Dentro de unos días nuestro hospital misionero tendrá una nueva resonancia magnética y un nuevo TAC. Ambas unidades son donaciones y en ambos casos el desarrollo de los acontecimientos lleva la firma de Dios.
Sin embargo, los corredores y los camiones articulados también tienen que gestionar los últimos 200 metros. No hay otro camino. /KDJ













