
La historia antigua en el escenario del anfiteatro
Estamos en el año 586 a. C. Los babilonios, liderados por Nabucodonosor, conquistan Jerusalén. Miles de personas son llevadas al exilio en Babilonia. Entre ellas hay cuatro jóvenes de la clase alta: Sadrac, Mesac, Abednego y Daniel. En un entorno pagano, se mantienen fieles a su creencia en el Dios de la Biblia. Su valiente actitud les acarrea persecución, marginación y peligro de muerte. Pero Dios recompensa su fidelidad y los salva tanto del horno de fuego como de la fosa de los leones.
Más de 220 niños de nuestros clubes infantiles y de la escuela Diospi-Suyana tuvieron ayer por la noche su gran actuación en el anfiteatro. La española Marta Miranda, que trabaja como actriz en un teatro de Londres, supo cautivar a los niños y niñas. Ella misma había compuesto tanto las letras como las melodías.
Esta historia de 2500 años de antigüedad no podría ser más actual. Una vez más, las personas que creen en Dios tienen que enfrentarse a represalias en muchos países. Quien quiera vivir según los principios de las «Sagradas Escrituras» suele ser objeto de burlas y desprecio. El mensaje de la velada fue: Dios está del lado de quienes confían en él. Él es real y la máxima autoridad de este universo.
Muchas gracias a Marta Miranda y a todos los que han colaborado. Le han regalado al numeroso público una noche maravillosa. Y los espectadores —jóvenes y mayores— han recordado la esperanza eterna que los profetas del Antiguo Testamento transmitieron a las generaciones futuras. Aunque parezca que el mundo se está yendo al garete, queremos profesar nuestra fe en Dios y honrarlo. Merece la pena./KDJ





















