Esto sí que es mal de ojo

La Dra. Buck presentó el caso de la semana

En la sala de emergencia se presenta un hombre de 40 años de edad, proveniente del departamento de Puno. Él nos informa que hace diez había sido atacado y había recibido varios disparos de una escopeta. Tenía cinco disparos en la cara; cuatro balas fueron removidas en el hospital de Juliaca. Pero ¿dónde estaba la quinta?

Para localizar el cuerpo extraño, hicimos una primera tomografía computarizada. Lo que demostró la imagen fue sorprendente; la quinta bala no se encontraba en la piel, como las otras cuatro, ésta había llegado a un estrecho espacio entre el hueso y la órbita del ojo. Allí estaba junto al nervio óptico y los tendones de los músculos del ojo. Milagrosamente, la visión del paciente era de un 100%. Además, la movilidad del ojo no se había perdido.

Por supuesto le preguntamos qué había sucedido. El paciente dijo que había sido atacado por un grupo de bandidos por la noche a las 11.00 pm en Juliaca. «¿Te robaron?», le pregunté. El paciente respondió que los bandidos se habían llevado su coche. Así que llegué a la conclusión de que probablemente había perdido su auto. Pero para mi sorpresa, el paciente siguió hablando, «dije a gritos “¡Hay Poder en la Sangre de Jesús”!. ¡Los bandidos huyeron y dejaron el auto! »

El punto blanco en el ojo es la bala.
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