
600 oyentes escuchan la historia de Diospi Suyana
Es una sala grande y está llena hasta detrás de las puertas de entrada. La edad media del público es muy inferior a la de la población alemana en general. – El médico misionero de Perú habla con rapidez y la gente, más bien joven, no tiene ningún problema con su ritmo de discurso.
Se trata de experiencias de fe, no de hace 300 años, sino de hoy. De cero a cien, de la falta de oportunidades a una organización en auge en seis campos de trabajo. El germano-peruano no deja lugar a dudas sobre el autor de esta historia. ¡Ha sido Dios! Él ha bendecido, provisto y preservado. Cualquiera que siga sus explicaciones pronto se dará cuenta de que Dios es especialista en lo improbable. Al final, el visitante de los Andes establece la conexión con la tumba vacía de Jesucristo. La lógica es convincente, pues si Dios se ha mostrado en tantos episodios en Diospi Suyana, la resurrección de Jesucristo no es consuelo para los eternistas.
El coro de jóvenes lo resume al final: «Y si Dios está a nuestro lado, ¿qué podrá impedirnos, quién podrá resistirnos?».
El neurocirujano Andreas Warkentin pertenece a esta comunidad eclesial. Él y su esposa Marina tienen previsto trasladarse a Perú este verano, naturalmente con sus tres hijos. Tal como están las cosas, será el único neurocirujano del estado de Apurímac. El médico de carrera se arriesga por completo. Tras estancias de investigación en la Universidad de Harvard y en el elitista Hospital Great Ormond Street de Londres, Diospi Suyana no es precisamente el trampolín hacia honores superiores. Pero, por supuesto, los cristianos siempre están en el lugar donde Dios quiere que estén. La fe es real y no una conversación filosófica junto a la chimenea. /KDJ













