Lima – Un callejón sin salida?

13 de febrero del 2006

En el laberinto burocrático de la aduana

19 de diciembre del 2005: El Dr. John termina su campaña en Alemania y vuela de regreso a Lima, después de hacer conexión en Atlanta. A la medianoche lo controlan en la aduana. El control rutinario termina mal. El proyector beamer con el cual él había recolectado la suma de 1.800.000 dólares en donaciones en dinero y en especies, le es confiscado.

Le indican que él ha debido declarar el aparato. De nada sirve que el! Dr. John apunte a la edad del objeto, que ya tiene dos años. El hecho de que el proyector beamer sea fundamental en el trabajo de relaciones públicas por medio del cual se pretende construir un hospital para los pobres en la sierra peruana, no parece interesarle a nadie en la aduana.

3 de enero del 2006: El Dr. John entrega en la aduana una solicitud de 30 páginas para recuperar el aparato. Adjunto van cartas de recomendación de tres ministros y de la gobernadora de Apurímac, así como varios artículos publicados en diversos periódicos peruanos acerca del hospital Diospi Suyana.

7 de febrero del 2006: Por medio de contactos se logra hacer una presentación detallada acerca del proyecto hospitalario en Curahuasi ante la jefe de facturación de equipaje y carga. (Foto 1: Vuelo de llegada en Lima)

Resultado: A pesar de que Diospi Suyana se trata de un trabajo caritativo, el proyector beamer no es devuelto.

En el transcurso de la semana intervienen el Embajador de Alemania, Dr. Roland Kliesow, el director de la Junta Directiva Nacional de las Iglesias Evangélicas así como oficiales del gobierno de alto rango en el Ministerio de Salud. A pesar de todos los intentos los fucionarios de la aduana se mantienen duros.

Nosotros en Diospi Suyana suponemos que la aduana ya vendió el proyector beamer hace tiempo. (Foto 3: El proyector beamer e! n uso en Luxemburgo)

En los siguientes meses han de llegar los contenedores con equipos para el hospital a Callao/Lima por vía marítima. Existen temores fundamentados, que la importación de las donaciones estará ligada a grandes dificultades.

El Consulado Peruano, el Ministerio de Salud, la Cancillería, la aduana y una agencia, así como otro organismo de inspec! ción tienen que dar su visto bueno a la importación. Si una de estas entidades pusiera luz roja a este proceso, se producirían de inmediato gastos considerables a causa de costos de depósito en el puerto marítimo. Con frecuencia los obstáculos en la aduana son tan grandes, que las organizaciones de caridad tienen que renunciar a sus valiosas cargas de ayuda humanitaria.

Naturalmente no se va a encontrar una salida fácil al laberinto altamente burocrático. Pero confiamos en que no vamos a perder ninguna donación en especies. Por qué?

Este lunes el Dr. John le va a explicar la importancia del hospital misionero a la directora de la aduana para la carga marítima . El periódico más importante del país ya ha ofrecido su apoyo para monitorear la importación. Además, queremos esforzarnos en conseguir una audiencia con el próximo mandatario de gobierno.

Estaba claro desde un comienzo, que la historia de Diospi Suyana estaría acompaña! da de un atado de nervios. Haremos lo que sea humanamente posible, y pedimos a Dios siempre por su apoyo.