Las papas hacia el cielo

Hace 25 años mi esposa y yo trabajamos con jovenes en Wiesbaden. A venían vinieron 100 jovenes, estudiantes y empleados los sábados. El programa siempre era muy interesante.

Una vez yo invité a una compañera de estudios para hacer una ponencia. Ella era una convencida ateísta y quiso montrarnos su opinión. Ella dijo en su ponencia: “Yo no creo en Dios pero cuando paso por el campo y veo el cielo azul lo más que me gustaría hacer es arrancar las papas del suelo, levantarlos al cielo y llamar “Gracias Dios!”

Experimentamos muchas pequeñas y grandes bendiciones de Dios aquí en Diospi Suyana. Ayer tuvieron cinco buenas noticias.

Sin dar gracias a Dios quizas estemos en la playa comiendo un helado. Pero cuando no sabemos de donde todas las buenas cosas vienen, la soledad esta expandido. Nada es mejor que orar: “Dios, te agradezco!”

Y por eso levantamos las papas hacia el cielo.

PS.: Deseo que yo podría contar la historia de Diospi Suyana a la querida Ruth de la universidad de Maguncia. Vamos a ver cuando nuestros caminos se crucen otra vez.

KDJ